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Disputa por el balón en el área luqueña./Foto: Sportivo
San Lorenzo.
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El Rayadito y Luqueño protagonizaron un verdadero partidazo el sábado pasado en Itauguá, donde empataron 3-3. El resultado no le benefició demasiado al “Santo” ya que necesitaba de una victoria para reacomodarse en el promedio, pero la actitud de los dirigidos por el “Loro” Ovelar, que estuvieron al frente del marcador en dos ocasiones, da esperanzas para un mejor andar en el presente campeonato.
Todo lo contrario al domingo pasado fue la actitud futbolística que el Rayadito plasmó en la cancha, ante el rival Luqueño, que quizás hasta aquí no ha encontrado el perfeccionamiento a nivel colectivo, pero que cuenta con muy buenas individualidades, que lo sufrieron los sanlorenzanos.
En todo momento fue el Rayadito el gran protagonista del encuentro ya que casi no lo dejaba “respirar” al rival, con un mediocampo que marcaba y presionaba espectacularmente conformado por José Barreto y Carlos Pereira; este último fue una de las grandes figuras de la tarde, donde también colaboró como asistente de dos de los goles de San Lorenzo. También Miller Mareco y Hugo Aquino hicieron un muy buen partido en sus respectivas bandas, aportando especialmente en el ataque.
San Lorenzo consiguió dos aproximaciones antes de que llegaran los goles; una de Miller Mareco que quedó dentro del área, pero desacomodado definió mal y la otra de Gerardo Arévalos que cabeceó casi solo en un córner y la pelota pasó de largo.
Inesperadamente Luqueño se puso en ventaja con un gol de tiro libre de Esteban Ramírez a los 18’ PT, con una floja respuesta del portero Sergio Valinotti, que dio la sensación de que pudo haber hecho algo más.
Con ese baldazo de agua fría se temió que el Rayadito se “derrumbara” en lo anímico, ya que no estaba haciendo mal las cosas, pero se sabe lo que cuesta reponerse en esa situación y por ahí los luqueños podrían haber aprovechado ese momento a favor de ellos. Pero no fue así, San Lorenzo continuó con el mismo orden y no se notó el efecto en contra, dando vuelta el marcador en tan solo cuatro minutos.
El primer tanto para el Santo llegó a los 35’ PT tras una jugada por el sector derecho, donde Carlos Pereira habilitó a Arnaldo Rodríguez y éste mandó un pase al ras del piso para que Adalberto González defina sin problemas frente al arco defendido por Jorge Chena. Y a los 39’ PT, tras un pase espectacular de Miller Mareco donde Gerardo Arévalos quedó mano a mano ante Chena y definió a su palo derecho, dejándolo sin chances al portero luqueño, ante otra desatención de sus defensores.
Pero la alegría de los sanlorenzanos no duró demasiado ya que a los 42’ PT nuevamente Esteban Ramírez de media distancia definió al ángulo superior izquierdo de Sergio Valinotti, que en esta ocasión no tuvo nada que hacer. Así se fue el primer tiempo, con un encuentro muy entretenido, pero que seguiría teniendo emociones para la complementaria.
Ninguno de los dos equipos realizó cambios en el entretiempo. Hasta que la primera variante en el Rayadito llegó a los 17’ ST, donde Javier González reemplazó a uno de los goleadores, Gerardo Arévalos. Este fue el único cambio que a San Lorenzo le fue útil, ya que los otros dos pasaron por desapercibidos.
A los 25’ ST San Lorenzo volvió a ponerse en ventaja, con una corrida fantástica de Carlos Pereira por la banda derecha, que cuando ingresó al área rival le dio un pase exacto a Adalberto González que nuevamente convirtió otro gol, llegando de esta manera a su segunda “cosecha” personal. Esta vez el goleador Adalberto llegó más temprano a los goles en este campeonato, en comparación a la Intermedia del año pasado, donde le costó bastante hacerse sentir con los tantos para el Rayadito.
Por varios minutos el Rayadito manejó con tranquilidad el juego con el marcador a su favor, aunque sabía que aún quedaba bastante por jugarse. Ovelar optó por darle la oportunidad de ingresar a Ariel Estigarribia, que había perdido su puesto, en vez de Hugo Aquino de una excelente labor; tiraba centros, pensaba para dar pases exactos y por momentos recuperó pelotas importantes. Fue un acierto de Ovelar volver a contar con Aquino para este partido; se espera que continúe con ese nivel para los próximos encuentros.
Pasaban los segundos y parecía que la victoria se convertiría en realidad para los rayaditos, pero lastimosamente para ellos, en una duda defensiva donde no pudieron despejar la pelota del área y llegó el recién ingresado en ese momento, el delantero Marcelo Ferreira para empujar la pelota y volver a empatar para Luqueño a los 34’ ST.
En los minutos finales el “Metalero” hizo dos muy buenas habilitaciones a Estigarribia que terminó desperdiciándolas, ante una defensa luqueña que a esa altura ya jugaba con línea de tres zagueros, pero con problemas defensivos que duraron todo el partido. El último cambio de Ovelar fue la salida de Arnaldo Rodríguez y el ingreso de Tomás Guzmán, que no aportó mucho en el poco tiempo que jugó.
El encuentro terminó 3-3, con sensaciones divididas en dos aspectos para el Rayadito. El resultado no fue para nada festejable, ya que en la previa se sabía la necesidad que tenía el Santo de ganar y con este primer punto sumado aún no le alcanza para salir del último lugar en la tabla de promedios.
Pero en la actitud del equipo no hay nada que reclamar. Ambos cuadros jugaron a ganar y San Lorenzo demostró que puede jugar de igual a igual a un equipo que en los papeles previos es candidato a quedarse con el campeonato, como el Sportivo Luqueño.
Este nivel es necesario mantener. Jugando así se puede, los resultados van a venir y la recaudación va a mejorar por el entusiasmo que nuevamente se apoderará del hincha sanlorenzano, que por cierto es bastante “especial”. Se viene un rival directo como Sol de América, que viene golpeado por su dura derrota ante General Díaz (0-3) y eso San Lorenzo debe aprovechar.

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