Cada
año parece ponerse las elecciones bien difíciles para nosotros los electores
que intentamos que nuestro voto sea crítico y útil. Mi edad no me ha dado aún
lo suficiente para evaluar las distintas vivencias electorales. En este caso la
carta oferta que viví en las presidenciales del 2003, 2008, no eran las más atractivas. Sin embargo,
muchos votamos a aquellos candidatos que inspiraban cierta confianza.
Hoy,
pareciera que la historia se repite con candidatos que no llenan las
expectativas; singuen los mismos troncos, indiscutiblemente muchos de ellos merecen el voto castigo.
Un
Gobierno que nos prometió cambios profundos, el de Fernando Lugo, resulto ser
uno de los peores (guardando distancia de gobiernos anteriores), y digo peores porque se presentaron junto a
los liberales como la reserva moral de esta patria tan sufrida; y ahí están los
resultados, hablando por sí solos. Tampoco el Gobierno actual del Presidente
Federico Franco no ha demostrado fuerza alguna en los métodos que se requieren
para una lucha frontal contra la corrupción, los escándalos están a la orden del
día, casos como Yacyretá, Itaipú, Indert,
ilustrados oportunamente por los medios de prensa.
De
cualquier manera, el colador informativo cobra fuerza en un momento donde
usted, yo y otros, nos encontramos prisioneros de los medios de comunicación
(prensa, radio, televisión). Toda esa masa informativa, evaluada en un proceso
y exteriorizado en el mate, en la ronda del terere, en algún improvisado
debate, marcado por el tiempo, nos conducen a conclusiones que nos permiten finalmente
tomar una decisión, hay que tener en cuenta, que las formas en que las personas
toman una decisión está influenciada por sus percepciones, creencias y
valores.
A
pesar de lo difícil que esta elegir a un candidato serio, transparente, con visión democrática, que no esté
vinculado a ningún hecho ilícito y cuente con posibilidades de ganar las elecciones. Debemos ir a votar, votar por aquellos que
verdaderamente mostraron coherencia con lo que dicen, hacen e hicieron.
Hoy
señor/a en nuestro tiempo, y la clase política lo sabe, necesitamos dar ese
mensaje de hartazgo en las urnas ¡No te quedes en casa! Para luego caer en
algún eventual reclamo incoherente, anda a cumplir con tu deber cívico y
vota por el candidato que crees que
puede conducir los destinos de la nación con sabiduría y responsabilidad.
Publicado para la edición web de sanlorenzopy.com del domingo 21 de abril de 2013.
Publicado para la edición web de sanlorenzopy.com del domingo 21 de abril de 2013.


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